CARTA A MINISTRA DEL SERNAM

Publicado octubre 8, 2012 por Desenfocar

Estimada:

Escribo para solicitar información sobre proyecto de Ley de Sala Cuna Universal que fue entregado a presidente Piñera hace dos viernes atrás de parte de la ministra de Sernam y del trabajo, personalmente me gustaría saber cual es la urgencia que piensan darle a dicho proyecto pues recuerdo muy bien que el presidente lo prometió para el día de la madre si mal no recuerdo en un acto que se hizo en un jardín infantil.
Pensando en lo que promueven como Sernam y ministerio del trabajo pienso en la discriminación social que recae sobre las mujeres no solo cuando somos madres  si no que ademas por ejemplo cuando recibimos menos sueldo por labores similares a un hombre o cuando nos cobran mas por un plan de salud en una Isapre, bueno esto se corona con el tema de la maternidad como factor que merma la vida laboral y profesional de una mujer, encontrándonos por ejemplo con practicas discriminatorias hacia nuestro genero como por ejemplo que las empresas tienen como política interna no contratar mujeres con niños menores de dos años, asunto que encuentro impresentable que ocurra un en nuestros días  de la mano de leyes retrogradas que por supuesto no escribieron ni redactaron mujeres sino hombres, pensadas para ellos y para una sociedad en que la mujer tenia como rol satisfacer las necesidades del marido como lo hace una geisha cocinar lavar y criar, bueno lejos quedo esa sociedad con la incorporación de la mujer al mundo del trabajo, claro esta que la familia ya no es la misma y que si bien criar a los hijos es maravilloso porque uno lo hace por amor, no todas podemos danos ese lujo por periodos prolongados, menos si pertenecemos a la mayoría de la población que es de la clase media pobre y obrera que sin mas debe salir a trabajar.
Me pregunto yo ministra entonces cual es la labor del SERNAM en todo esto, o acaso las mujeres deben conformarse con ese discurso facilon de feminismo y liberación que no es tal, solo es cosa de mirar un poquito mas allá del discurso social superficial que muchas mujeres compraron y que confundieron liberación femenina solo con la forma y no el fondo, como forma la pildora anticonceptiva, como fondo la legislación del aborto, liberación sexual como forma pero el fondo?, o acaso la mujer debe creer que la liberación pasa por el hecho de que ahora puede hacer lo que antes no podía hacer, como salir de casa, trabajar, tener amigas, tiempo libre, disfrutar de su sexualidad??, no eso NO es liberación.
Lo que se solicita a las autoridades competentes son verdaderas políticas con enfoque de genero, que seamos participes pero de verdad, cual es la igualdad de genero que pretenden lograr entonces si permiten que la mujer aun siga siendo discriminada socialmente, como es posible que las leyes no puedan modificarse en relación a las transformaciones sociales que así lo requieren, mas aun como es posible que las mujeres crean que estamos en la panacea en relación a nuestro genero cuando no lo es, y usted ministra debe representar este descontento tampoco debe conformarse por que usted es mujer igual que yo.
Por eso es que le escribo solicitando respuesta a estas inquietudes, porque sino la labor del SERNAM me queda pequeñita y lastimera, si no habrá que organizar a todo este descontento disgregado para manifestarnos por nuestros derechos, estoy segura que no somos pocas, solo que estamos muy lejos las unas de las otras luchando y compitiendo como hombres, actividad horrorosa que se genera gracias a que las leyes no nos avalan y no nos representan.
Anuncios

POR QUE NO ES SUFICIENTE SOLO PENSAR EN EL POSTNATAL DE “6 MESES”

Publicado julio 4, 2012 por Desenfocar

Si bien el nuevo Postnatal de seis meses, el que en realidad solo consta  de 5 meses y dos semanas, favorece que la mujer pueda mantener por mas tiempo su rol materno, desplegando así los cuidados necesarios para sus hijos recién nacidos, cuya tarea es de importancia vital, ya que propicia la relación vincular Madre-Hij@, la cual es esencial en el desarrollo emocional del niño, y su futuro  modo de relacionarse con los otros y su entorno, es necesario y sumamente necesario pero no lo suficiente como para acabar con el tema..deseamos mas…

Este incremento en el periodo de tiempo que antes era tan solo de 84 dias y que hoy se extiende por 84 dias mas, tambien es esencial para mantener algo tan relevante como es la Lactancia Materna, la cual debe ser exclusiva durante los primeros seis meses, cuando señalo exclusiva me refiero que durante este periodo el recien nacido solo debe servirse de este alimento (luego de este periodo se comienza a incluir otro tipo de alimentos, lo que no quiere decir que se debe dejar de amamantar, la mujer puede lactar a su propio deseo independiente de lo que el medico recomiende), siempre y cuando asi lo permita el cuerpo de su madre que si bien muchas veces lo desea, tantas otras por motivos ajenos a su voluntad no puede dar de mamar y debe utilizar sustitutos de la leche materna, que en si misma es insustituible tanto por la labor nutricional que cumple y mas aun por su funcion esencial que es generar el amor entre dos seres que se van constituyendo el uno al otro, es decir las madres y sus hijos- hijas.

En este sentido pensamos en el amor, aun mas importante que la misma nutricion, el hecho de alimentar a un recien nacido no solo sacia el instinto basico del hambre, este acto va mucho mas alla, el dar y entregar alimento al otro tambien consiste en nutrir su vida psiquica y emocional, construir un mapa un codigo, que enseña a ese pequeño ser humano y lo capacita a su vez para poder entregar amor y ser feliz ..

Por lo que acabo de señalar se agradece la extensión del postnatal, pero esto aun no es suficiente, enfrentamos otro problema a nivel de politica- social que guarda relación con el rol que desempeña la mujer en estas sociedades posmodernas en donde la femineidad debe combinarse con la vida profesional-laboral, familiar-domestica, mujer-amante o esposa, madre y eficiente, todo esto junto a un sistema que no nos acompaña ni nos favorece.

Si bien uno de los motivos por los cuales me he decidido a escribir en este medio, nace de la inmediatez de la necesidad, como mucho pasa en Chile y en las redes sociales, sobre todo en Twitter en donde defendemos a diario desde la comodidad muchas veces de nuestras casas o aparatos móviles las causas diarias, que nacen mueren y se olvidan, siento que como profesional del área de las Ciencias Sociales particularmente de la psicología, tengo algo que decir y un análisis reflexivo que hacer al respecto, puesto que como la sociedad cambio y ya no somos las mismas mujeres que antes, ya no somos nuestras abuelas ni nuestras madres, que tenían el privilegio de criarnos y de re-criarnos, y hoy en dia en cambio somos las mujeres trabajadoras y a la vez profesionales y lindas que somos, las 24 horas del día, los  7 dias de la semanas, esas mismas auto-exigentes, que no nos permitimos hacer nada mal, y que hoy por hoy, la mayoria esta privilengiando la vida profesional por sobre la idea si quiera de ser madre…esas nosotras…hemos caido en el discurso “liberador” que en el fondo nos reprime, es asi como el hecho inherente de ser madres queda relegado a ultimo lugar en la lista de nuestras prioridades… y ?¿porque me pregunto yo?, quien vivi y consumi ese mismo discurso que ahora develo al estar del otro lado de la moneda…Es que…. ¿Que mujer posmoderna quiere ser madre hoy en día? con los costos que se acarrea, o acaso el tema de fondo no se trata una vez mas de la discriminacion a la mujer?, a lo femenino? a la renegacion del propio sexo?, o a la negacion de lo que somos en esencia?…. Mujeres…?

Mi doctor de cabecera por cierto el unico en quien creo y confio como medico, recuedo muy bien lo que me dijo cuando le confese entre lagrimas que estaba embarazada…y que yo no queria nunca ser madre en la vida ( en aquel momento era mi sentir)…su respuesta fue: Pero si eres mujer, algun dia te tenia que pasar chan chan…y quede ahi helada, por que hoy comprendo que en el fondo tenia razón…pues si bien todo propicia para que la sociedad reprima el deseo de ser madre, biologicamente estamos predispuestas a hacerlo e incluso nuestra predisposicion psicologica es diferente en periodos de ovulacion y fertilidad, esos dias justamente es cuando el genero femenino anda pretendiendo al genero masculino y rebosa de deseo sexual….deseo que es muy distinto al origen de los instintos, pues en el deseo hay una construcción, un paso mas alla de solo lo netamente fisiologico…,en el deseo hay subjetividad y que quiere decir que halla subjetividad? super simple; hay sujeto, persona.

Quiero decir que en el fondo ser madre  hoy en dia es como si fuese un crimen, el Ginecologo me hizo el siguiente comentario: Yo no se porque, no he investigado nunca por que la sociedad tiene como una mala onda con las embarazadas…

También quede pensando en esa aseveracion que quizo decir y lo comprobé luego en persona…

De partida lo primero que escuchas es un monton de discursos frente al dolor que hoy lo traduzco en pura frustracion por partee de mujeres que fueron madres y fueron sometidas a malos tratos en hospitales públicos, y clinicas privadas tambien, en donde el cuerpo femenino pierde toda importancia en relacion al saber-poder, relacion medico- paciente, que supone una relacion de amo y esclavo o no??

En fin ser madre en esta sociedad significa sentirse, discriminada por muchos valorada por pocos, y esto se acompaña de la mano de la desproteccion con que contamos hoy como mujeres, las cuales somos victima de una sistema que nosotras mismas hemos decosntruido y vuelto a construir, en la pelea machista- feminista…

El asunto es que finalmente la represión del deseo materno prolifera en la esfera social, que mujer esta dispuesta en época pos-moderna, a asumir los costos que la maternidad implica? desde los mas superficiales que podemos escuchar como por ejemplo: se te van a caer las tetas, nunca mas vas a recuperar tu cuerpo, tendrás una cicatriz horrible si es cesarea, o tu vagina no volvera a hacer la de antes si es parto normal, o bajara la libido y te seran infiel, te llenaras de estrias,engordaras como vaca y podria seguir haciendo una lista interminable…esto en el ambito psicologico es una bomba para cualquier psiquismo, es decir la maternidad en si misma es un desafio para la estructura psiquica o te pilla bien posicionada o te quebrantas de inmediato…

Por otra parte en el aspecto economico y social, se obtiene un subsidio por incapacidad laboral, el famoso pre- natal y tan bullado post- natal, que finalmente termina siendo una tortura por que cuando comienza el pago por parte del Gobierno, este se demora, y la explicacion que dan en el organismo encargado de proteger la seguridad social de todos los individuos de este país, el cual da como respuesta que tienen un atraso a nivel nacional en los pagos, es culpa nuestra?? que la ineficacia del sistema los retrase, o el banco, el arrendatario, el casero, la señora del negocio y nuestros acreedores se conformaran con dicha respuesta, esperense cabritos que estoy esperando que la burocracia se ponga al dia para pagarles los que les debo, o acaso por ser madres nos condonaran las deudas y los intereses?, no señores nada de nada, todo lo contrario en vez de aplaudirnos y felicitarnos nos dejan sin nuestros sueldos

Lo que digo es que el pago de las licencias postnatales y por enfermedad del hijo menor de un año deberian ser sagradas y de prioridad nacional y debieran pagarse como se paga el sueldo al finalizar cada mes…como pretenden que las mujeres no tengan depresion post- parto si estan criando solas a sus guaguas recien nacidas, sin compañia de la famila muchas veces, porque todos trabajan y sin redes de apoyo tantas otras y mas encima sin dinero, sin poder pagar las cuentas o acaso me van a decir que todo debe recaer en el bolsillo del padre??

Y  ver las caras largas de esos que se hacen llamar pro-vidas, cuando tienes que subirte al metro con el coche o simplemente pedir el asiento por que nadie quiere pararse voluntariamente..

Osea ya basta….finalmente ser madre se transforma en una tortura y e ahi por lo menos para mi en que sentido y por que esta proliferando la represion del deseo materno en nuestra sociedad…

Por tanto si bien este alegato nace y emerge de la necesidad de la inmediatez como es el hecho de que no han pagado el postnatal como correponde, el problema de fondo es otro mas profundo aun…es ver nada mas como esta sociedad de la ” igualdad” aun nos remarca con la diferencia, estamos muy lejos todavia de ganar el mismo sueldo que los hombres, de tener las mismas garantias medicas en salud, es cosa de mirar los planes de los isapres, el valor que hay que pagar para parir si no te quieres ir al hospital publico, cuando parir debiera ser gratis y con calidad humana, ese es otro temazo del cual estoy escribiendo en mi tesis..demasiado largo para abordar en este post, pero no muy largo para comezar a trabajarlo de por vida.

Es cosa de mirar no mas, como cada día la mujer quiere parecerse mas al hombre, renegando así su propia esencia su propio sexo, su propio genero…como dice una mujer muy sabia por cierto una mujer mapuche Maria Quiñelen, La mujer no debe ser educada para ser un hombre mas, la mujer debe ser educada para ser mas mujer… e ahi la gran diferencia y esto no se trata de ismos, machismo feminismo se trata de mucho mas que eso se trata de lo que nos pasa a nosotras, y todo lo que tenga que ver con nosotras tambien tiene que ver con ustedes.. me refiero a ustedes si …a nuestros compañeros del genero masculino…

Por ultimo decir que este país debe preocuparse por fortalecer e incentivar las capacidades pro-creativas de las mujeres….o si no en unos años mas seremos un pais de viejitos con escasez de niños y una profunda apatia por falta de amor.

Cariños a todas todos.

 

Un Saludo para todos los padres

Publicado junio 17, 2012 por Desenfocar

Hay tantas cosas que deseo decir, expresar y contar… pero son tantas que no se como empezar a desprenderme de ellas..ya podre..

Por ahora les deseo esto a los PADRES en su dia:

 

Feliz dias a los padres reales a los simbolicos y a los imaginarios, a esa imagen que tenemos de el en nuestra mente y a la decepción de lo real también .. feliz dia a los buenos padres a los malos padres a los negligentes a los padres presentes a los ausentes..ya que al igual que las madres se supone que deben ser de una forma esperada q muchas veces no lo son, feliz dia a los padres contenedores q pueden compensar otras falencias y a aquellos que son padres de necesidades fisiologicas al fin y al cabo todos somos humanos y todos en tanto padres y madres tenemos una razon de ser y un motivo de ser a la hora de desarrollar ese rol..de todas formas el que te toque te enseña a ser o no a ser como el..a superarlo a ser mejor..Feliz dia para el padre de mi hija espero co construir una imagen de padre para ella como corresponde firme,amable, y nutrida 🙂 Solo el amor convierte en milagro el barro ..

PARTO ORGASMICO (Testimonio de mujer y Explicación Fisiológica)

Publicado octubre 17, 2011 por Desenfocar

LES PRESENTO EL SIGUIENTE ARTICULO DE CASILDA RODRIGAÑEZ BUSTOS,  PARA QUE SE INFORMEN RESPECTO A QUE EL PARTO EN LAS MUJERES NO SOLO DEBE ESTAR ASOCIADO AL DOLOR, SI NO QUE SE PUEDE TRASFORMAR EN UNA EXPERIENCIA DE PLACER, DEPENDIENDO DE LA ANULACIÓN DE LOS MIEDOS, LA ANSIEDADES, PROPICIANDO LA INTIMIDAD FEMENINA, Y EL EMPODERAMIENTO DEL CUERPO Y DE LA FISIOLOGÍA DEL PROCESO EN SI MISMO.

Link para descargar el documento Original en formato PDF mas sus referencias Bibliográficas:  PARTO ORGÁSMICO

A propósito del artículo publicado en El Mundo el 23.03.09 de VIV GROSKOP (The Guardian) en relación con el documental estadounidense sobre Parto Orgásmico  (www.orgasmicbirth.com)

      Los testimonios de mujeres que han tenido partos orgásmicos han sido recogidos por la sexología científica desde mediados del siglo pasado; Juan Merelo Barberá presentó un informe al respecto en el congreso de Ginecología de París en 1985 (1). Algunos de estos registros son: Alfred Kinsey del Institute for Sex Research de la Universidad de Indiana (EEUU) que cita tres casos (2); Masters y Johnsons del Reproductive Biology Fundation (Missouri, EEUU) citan doce casos en su libro Human Sexual Response (3); Shere Hite (4), en su Informe, dice haber recogido varios testimonios sin decir el número (con una cita textual de una mujer que aseguraba había sido el mayor orgasmo de su vida); en España, Serrano Vicens (5) se encontró algún caso, y el propio Juan Merelo halló nueve casos en su investigación; en Francia el Dr.Schebat del Hospital Universitario de Paris, en el propio hospital, registró, en un total de 254 partos, 14 casos de partos orgásmicos (2). Juan Merelo no cesó de insistir en que es más frecuente de lo que podamos pensar. La cifra que nos da ahora Ina May Gaskin (32 de 151 partos) es más alta, posiblemente debido a que se trata de partos en condiciones más naturales.
¿Roce de la cabeza del bebé en la vagina o eufemismo del dolor, como se apunta en el artículo de El Mundo? 

     

        Llevo muchos años buscando explicaciones fisiológicas coherentes para entender el parto, y la verdad sea dicha, me ha costado bastante encontrarlas, pese a que dichas explicaciones existen, eso sí muy diseminadas y en obras de difícil acceso para las personas de a pie. El mero funcionamiento básico neuromuscular del útero no lo encontré hasta que leí Revelation of childbirth de Read (6): unos músculos longitudinales y otros circulares que funcionan como un par sincronizado. Los circulares son los que cierran (el cervix) y los longitudinales los que empujan para hacer descender el feto. Cuando esto sucede, el sistema nervioso simpático que inerva las fibras circulares tiene que desactivarse para que estas fibras aflojen la tensión y no ofrezcan resistencia al movimiento de las longitudinales, que están inervadas al parasimpático. Este funcionamiento le hizo concluir a Read (7) que el miedo, que mantiene activo el simpático, es el que produce el parto con dolor, porque mantiene las fibras circulares contraídas y apretadas ofreciendo resistencia al movimiento de las longitudinales; los tirones que entonces pegan las fibras longitudinales a las circulares producen el conocido dolor del calambre. Efectivamente, la dificultad del parto en general no tiene que ver con las famosas caderas estrechas sino con la distensión de los músculos del útero, y el dolor de las contracciones del parto son calambres. Read comparaba el funcionamiento del útero con la vejiga urinaria, que tiene un funcionamiento aparentemente similar: las fibras circulares cierran para retener la orina, y se aflojan para permitir que el movimiento de las fibras longitudinales expulsen la orina de la vejiga.
      En la comparación que hace Read entre la vejiga urinaria y el útero creo que está la clave de la parte importante que le faltó para entender el funcionamiento del útero, porque los músculos del útero a diferencia de los de la vejiga urinaria, tienen receptores de oxitocina, y esto indica la existencia de un dispositivo específico para activar el reflejo muscular; un dispositivo que forma parte del sistema sexual.

     Comparando el funcionamiento del útero con el de los otros órganos en los que interviene el sistema sexual, podremos entender globalmente el funcionamiento del útero.

      Como explica Martín Calama (8) la presión que ejerce el bebé al succionar el pezón no sería suficiente para extraer la leche, y es necesario un dispositivo interno en la madre para el bombeo y eyección de la leche; un movimiento reflejo de las fibras mioepiteliales que recubren los alveolos de los pezones. Este dispositivo se activa al encajarse las moléculas de oxitocina, que llegan por el torrente sanguíneo, en receptores que se encuentran en dichas fibras mioepiteliales. Es decir, que el dispositivo que activa el reflejo de eyección de la leche pertenece a un proceso sexual, porque la oxitocina se segrega con la pulsión sexual; de ahí la relación entre el deseo materno y el éxito de la lactancia como ya señaló en su día Niles Newton (9).
     En su explicación sobre la fisiología de la lactancia, Matin Calama explica que los receptores de oxitocina en las mujeres, se encuentran además de en las mamas, en las fibras mioepiteliales de la vagina y del útero, y que a lo largo del embarazo aumentan incrementando la sensibilidad a la oxitocina que se segregará durante la lactancia. Esto nos aproxima a entender el continuum de la maternidad, como una continuidad de procesos del sistema sexual de la mujer.

      El tipo de mecanismo que activa la eyección del flujo que lubrifica la vagina para el coito, o el que bombea el liquido seminal desde la vesícula seminal y produce el reflejo de eyección del semen, es el mismo que el del reflejo de eyección de la leche; y también el del reflejo de los músculos uterinos para el proceso del parto.
Por eso se dice que el amor nos licua; por eso la humedad ha sido símbolo de la sexualidad y la sequedad de la castidad, de la penitencia y de los retiros espirituales en los desiertos (ver diccionarios de simbologías (10), Ortiz Osés (11), El agua, la vida y la sexualidad de Michel Odent (12), Mircea Eliade, etc.); por eso el propio deseo, la misma pulsión inicial que segrega la oxitocina, nos licua antes de proceder al acto sexual. Esther Pérez en su ponencia en las Jornadas Feministas de junio 2006, sobre su experiencia de relactación con una niña adoptada, explicaba que al ver salir las primeras gotas de leche de sus pechos pensó que era el amor que se licuaba en gotas blancas.

      Obviamente, el sistema sexual está implicado en muchísimas más funciones que la de activar los reflejos musculares de los órganos sexuales que aquí menciono, y la misma función de la oxitocina es un fenómeno muy complejo del que aquí se abstrae solo un aspecto para entender el parto. Tan sólo el seguimiento y la interacción de las demás hormonas sexuales conocidas nos da una idea de dicha complejidad. Creo que esto es obvio, pero es preciso decirlo, pues tan legítimo es el afán de conocimiento como necesaria la humildad ante la diversidad y la complejidad de la vida orgánica de la que tan sólo podemos aprehender una parte; pues creo que la inteligencia humana, al menos hasta el momento, no ha sido capaz de expresar semántica y conceptualmente lo más básico del funcionamiento de la vida, aunque ha dado pasos importantes en esta dirección (Kropotkin, Laborit… ver el artículo La función orgánica y social de la sexualidad en este site).     

     Volviendo al parto después de esta pequeña digresión: el sistema sexual que activa el reflejo muscular en diferentes partes del cuerpo es el mismo, pero los músculos del útero no se parecen en nada a las finas capas mioepiteliales de los pechos o de la vagina: los del útero son anatómicamente los músculos más potentes y fuertes del cuerpo humano, a la vista del impresionante trabajo que tienen que hacer para que salga el feto por ese famoso canal de nacimiento estrechado por el bipedismo de nuestra especie.

      Se ha dicho que el problema que este estrechamiento planteaba para el nacimiento se resolvió con el nacimiento prematuro. Pero no es del todo exacto. Si el nacimiento prematuro por sí solo hubiera resuelto la cuestión, sin duda habría más mamíferos en posición erecta. La especie humana no es la única que nace prematuramente y la neotenia no es un fenómeno específico humano. La resolución de la contradicción supuso, además del nacimiento prematuro, un desarrollo de la sexualidad sin precedentes en la cadena evolutiva, es decir, un desarrollo que sí es único y específico de los humanos, para promover el fantástico movimiento de los músculos del útero: el orgasmo femenino; porque el placer se produce con el movimiento pulsátil (vibración, temblor, latido) de los tejidos musculares, movimiento cuya expansión percibimos con la sensación de placer.

      La envergadura de las fibras musculares del útero nos da la medida de la fuerza expansiva de las mal llamadas contracciones del útero, (y digo mal llamadas porque en realidad es un movimiento de contracción-distensión, sístole y diástole, fibras que se encogen y luego se distienden, se vuelven a encoger y se vuelven a distender… ); quiero decir, que la fuerza expansiva de este latido del útero es mucho más importante que la que pueden producir las fibras musculares de las mamas o de la vagina.

      Entonces, la relación entre el pecho, el útero y la vagina se debe a que la oxitocina viaja por el torrente sanguíneo y alcanza sus receptores allí donde están, a saber, en las llamadas zonas erógenas del cuerpo, y cuando se desencadena un movimiento más o menos simultáneamente en dichas zonas, tenemos la sensación de una conexión entre ellas (los meridianos de placer dibujados por el arte neolítico). Ambroise Paré (1575) (13) atribuía la relación entre las mamas y la matriz, a conexiones del sistema nervioso, pero ‘la conexión’ no la realiza el sistema nervioso (por impulsos nerviosos), sino el sistema sexual, mediante la oxitocina está en el torrente sanguíneo y se engancha allí donde encuentra receptores adecuados. Esto explica que la excitación sexual de las mamas se extienda al útero, y que el proceso de expansión del placer puede empezar por donde sea pero si se mantiene y acaba en orgasmo, implica siempre al útero, el órgano de mayor masa muscular y que tiene o debería tener la mayor cantidad de receptores de oxitocina (según claro está el estado del útero; una ginecóloga me contaba que los úteros que operaban estaban a menudo en un estado atrófico impresionante).

     Por otra parte, la sexología ha explicado que efectivamente el útero es el centro erógeno básico de la mujer. Maryse Choisy (14) tras un seguimiento concreto durante 10 años de la sexualidad de 195 mujeres definió muy claramente el papel del útero en el orgasmo femenino. Aunque no sintamos el útero sino sólo el placer que expande, podemos imaginar la fuerza expansiva de esos supermúsculos… y saber a ciencia cierta que la intensidad del orgasmo es correlativa a la intensidad de los latidos del útero, como se ha comprobado por medio de electrouterograma. El matrimonio Masters y Johnson (15) efectivamente comprobó que en todos los orgasmos se producen ‘contracciones’ del útero, sea cual sea el origen del proceso orgásmico, y además registraron el latido del útero durante el orgasmo con electrodos intrauterinos (orgasmos simples, múltiples, relajación final…), registrando simultáneamente, con electrocardiograma, el sobre-esfuerzo del corazón correlativo al esfuerzo de los músculos uterinos.
Hay que decir que en el útero hay un tercer tipo de fibras musculares que constituyen una capa interna en la pared de la bolsa uterina. Son músculos que rodean los vasos sanguíneos haciendo ochos y espirales, y su función es estimular y activar el riego sanguíneo para aportar el oxígeno necesario para el intenso trabajo que realiza el útero, y para retirar las sustancias de desecho (6). Poco a poco vamos entendiendo las claves del gran potencial y de la gran capacidad orgástica femenina.

      La desconexión interna corporal de las mujeres ha permitido la ocultación del papel del útero en la sexualidad; así por ejemplo, el ‘yoni’ de los tratados de sexualidad tántrica, literalmente quiere decir ‘útero’, y sin embargo se ha traducido por vagina, porque en nuestro paradigma de sexualidad el útero no existe. Pero digan lo que digan los manuales de sexualidad, lo sintamos o no, el útero es el órgano de expansión del placer por antonomasia. El funcionamiento y la envergadura muscular del útero, como digo, explican la famosa capacidad orgástica femenina puesta de manifiesto por Serrano Vicens, quien comprobó que dicha capacidad no es ni mito ni enfermedad, y que la ninfomanía es un epíteto calumnioso y misógino para tratar de hacer anormal y patológico lo que es normal y natural.
Así pues, el parto orgásmico no lo produce el roce de la cabeza del feto en la vagina, y todavía menos es ‘un eufemismo del dolor’ (para esto último me remito también a Read). El parto orgásmico se produce porque el propio movimiento del útero es en sí mismo productor de placer, siempre que los músculos funcionen acompasadamente, según el proceso sexual normal; que es lo que sucede cuando el parto se produce de forma natural y se activa según la forma establecida filogenéticamente, por el sistema sexual de la mujer. Leboyer (16) sin necesidad de electrodos intrauterinos también describió los dos tipos de contracciones, las generadoras de placer y las generadoras de calambres y de intolerables sufrimientos.

     En la ‘contracción’ normal del parto, dice Leboyer, el útero se encoge muy lentamente en un movimiento que empieza arriba y va bajando poco a poco, al llegar abajo hace una pausa y luego empieza lentamente a distenderse de abajo hacia arriba, y al llegar arriba vuelve a hacer otra pausa; dice Leboyer que se asemeja a la respiración de un niño cuando duerme plácidamente y vemos cómo su pecho sube y baja lentamente con cada respiración. También describe las otras contracciones que conocemos tan bien: el útero en lugar del movimiento lento que empieza arriba y va bajando lentamente, se contrae entero en bloque, todo a la vez. Es un movimiento brusco que se suelta también bruscamente. Es decir, es un movimiento espasmódico en lugar de un latido lento y pausado.

     El tipo de movimiento que realizan los haces musculares del útero en el parto es el mismo que el que realizan durante el orgasmo: es decir, son o debieran ser el mismo tipo de ‘contracciones’; no del todo iguales porque las ‘contracciones’ del parto tienen que llegar a la total apertura de la boca del útero, un proceso que debe hacerse despacio y suavemente, para que ni la madre ni la criatura sufran, y que por eso, en condiciones normales dura entre 1 y 5 horas (mientras que un útero espástico puede tardar 24 ó 40 horas, (17)). En cambio, el orgasmo fuera del parto no tiene otra misión que la descarga de la líbido para la regulación corporal, y concretamente para la preparación del útero para el día que tenga que abrirse (lo mismo que los óvulos anidan periódicamente para cuando el nido efectivamente haga falta); este orgasmo fuera del parto, que no tiene que abrir la boca del útero, dura sólo segundos; pero son contracciones del mismo tipo que las del parto en cuanto al latido acompasado y sincronizado de los haces musculares longitudinales y circulares, y también en cuanto al incremento de la pulsación cardiovascular para acompañar el esfuerzo muscular. (Hay otras similitudes histológicas, etc., que recoge Niles Newton en un cuadro comparativo en Maternal Emotions (9)). Una prueba de la similitud entre ambos tipos de ‘contracciones’ (la del orgasmo y la del parto), la tenemos a la vista en el electrouterograma del orgasmo realizado por Masters y Johnson (3). También Leboyer (16) asegura que en su documentalAutour de la naissance, estas contracciones placenteras y verdaderamente adecuadas se pueden reconocer en el exterior, en el mismo movimiento del vientre que las acompaña (como el del ejemplo del movimiento que produce la respiración del niño mientras duerme plácidamene), así como por el rostro de la mujer que camina hacia el éxtasis (no he visto el documental a pesar de llevar buscándolo desde que leí el libro de Leboyer, hace muchos años; si alguien lo tiene en su versión íntegra, le agradecería una copia).
Esto explica también otros testimonios: los que refieren la existencia de pueblos enteros que desconocen el dolor en el parto (Montaigne (18), etc.). También el tono imperativo del ‘parirás con dolor’ que indica que en ese momento no era así pero que sabían cómo conseguirlo.  


        Y esta es la otra pregunta importante: ¿cómo es posible que de forma tan generalizada el parto se produzca con dolor?

    Es de suponer que no será uno sino muchos (entre ellos, el stress y el miedo que señala Read) los aspectos de la distorsión del proceso normal del parto. En cualquier caso, el útero espástico está causado de forma inequívoca por la represión sexual de la mujer desde la infancia; y esto es coherente con estudios realizados sobre la densidad de los receptores de oxitocina. Odent, en la Cientificación del amor (19) recoge un estudio realizado en Suecia y otros, que ha mostrado que esta densidad es variable y a veces escasa (las muestras de tejido uterino de mujeres a las que se les había practicado cesárea tenían una escasa proporción de receptores de oxitocina). Lógicamente, si las mujeres no desarrollan una suficiente cantidad de receptores de oxitocina y el útero carece de sensibilidad suficiente a la oxitocina, difícilmente podrán parir. La variabilidad de la densidad de los receptores de oxitocina nos remite también a la vida sexual de la mujer antes del parto: en qué medida ha desarrollado o no ha desarrollado sus pulsiones sexuales, en qué medida ha desarrollado o no lo ha hecho los receptores de oxitocina. Y aquí es donde cobran sentido las pulsiones sexuales de la infancia, que claro está no se producen por nada, y mucho menos porque el demonio habite los pequeños cuerpos humanos, sino porque tienen una función fisiológica. El desarrollo corporal humano establecido filogenéticamente, incluye las pulsiones sexuales infantiles para promover la madurez de sus órganos, y en concreto, promover el movimiento de los músculos uterinos en las niñas. Por eso nos encontramos con juegos, corros y bailes sexuales (20) infantiles y compartidos con mayores, en las culturas de sexualidad espontánea. Estos juegos y bailes estimulaban y promovían la expansión de las pulsiones que mantenían los úteros de las niñas activos; es decir, no sólo no se prohibían las manifestaciones de la sexualidad infantil, sino que se propiciaban y se amparaban culturalmente. En nuestra civilización siempre había habido algún margen de expansión sexual clandestina, las brujas con sus escobas (que no eran para volar por los aires) etc.; pero ahora l@s niñ@s están más vigilados que nunca y más programadas y más aislad@s, y cada vez tienen menos posibilidades de desarrollar sus pulsiones. En la Grecia clásica la sexualidad entre adult@s y niñ@s estaba normalizada (21), mientras que ahora ni se contempla la posibilidad de que dicha sexualidad surja espontáneamente y con la complacencia y el consentimiento del niñ@, sino que automáticamente se califica de abuso de poder adulto y como agresión sexual, dando por sentado que el niño o la niña no puede tener impulsos, deseos o apetencias sexuales.  Hasta el punto de que los medios de información (también llamados de ‘formación’ de masas) identifican ‘pedofilia’ con violación’.

      Creo que hoy, aparte de la medicalización de la maternidad y de las tres generaciones de partos hospitalarios que, como dicen Wagner, Bergman y otr@s, tanto daño han hecho y siguen haciendo, tenemos también un mayor deterioro de la sexualidad femenina, gracias al marketing sociológico del falocentrismo, a la fuerza impactante de los medios audiovisuales y a las estrategias psicológicas de dicho marketing. Con esto quiero decir, que si Serrano Vicens emprendiera ahora su investigación no creo que encontrase los mismos resultados que encontró en los años 50 del siglo pasado (un 2,5 % de las 1417 mujeres estudiadas tenían habitualmente 30 ó más orgasmos consecutivos).

      El parto orgásmico y la recuperación de la maternidad implican recuperar una sexualidad femenina perdida. Aunque ahora las mujeres creamos tener más libertad sexual que antes, en realidad tenemos más libertad formal pero más represión y más violencia interiorizada (los úteros espásticos y atróficos, los dolores de parto y de regla, así como los cánceres de útero y mama serían la punta del iceberg de esta violencia). Dicha recuperación supondría un cambio de paradigma de sexualidad femenina, recuperar la noción y el conocimiento antiguo que antes se tenía de la misma. Hoy por hoy existe una desinformación y un desconocimiento generalizado de la sexualidad de la mujer, como lo demuestra este artículo sobre el parto orgásmico.


Documental “De parto”

Publicado octubre 16, 2011 por Desenfocar

LINK: http://www.megavideo.com/?v=40BWMU1F

El documental “De parto” emitido en Documentos TV en 2006 repasa la atención al parto en España siguiendo los partos de varias mujeres y la compara con otros paises europeos. Michel Odent y Marsden Wagner (director del departamento materno-infantil de la OMS) participan en el documental, así como el presidente de la sociedad española de ginecología y obstetricia.

Como ver el documental Online:
Entrando en http://megastreaming.org/ o http://www.veoseries.com/ e introduciendo la URL siguiente: http://www.megavideo.com/?v=40BWMU1F

Como descargar el documental:

Mediante Emule, con el siguiente enlace.

Mediante Descarga Directa, alojado en los siguientes servidores (partes intercambiables):
Parte 1: http://www.mediafire.com/?jz0nntcntlj
Parte 2: http://www.mediafire.com/?m25kntmy2fl
Parte 3: http://www.mediafire.com/?minfnmiw2az
Parte 4: http://www.mediafire.com/?ytwtomiwgkz

Parte 1: http://www.megaupload.com/?d=E6EB2ZIQ
Parte 2: http://www.megaupload.com/?d=BCEB64DD
Parte 3: http://www.megaupload.com/?d=USISJUNL
Parte 4: http://www.megaupload.com/?d=IHT592N7

PSICONEUROBIOLOGIA DE LA RESILIENCIA

Publicado octubre 16, 2011 por Desenfocar


 Link de descarga PDF:

Articulo Original mas referencias: Psiconeurobiologia de la Resiliencia (Tafet, 2008)  

La respuesta adaptativa a una situación de estrés agudo sólo puede resultar
eficaz en el corto plazo si es seguida por los cambios homeostáticos necesarios
para completar y concluir la respuesta requerida por esa situación de
demanda aguda, concreta y específica. Cuando dichos cambios no se producen,
comienzan a surgir los efectos nocivos propios de una respuesta excesiva
e incontrolada, lo que se traduce en cierta carga alostática. Este proceso
puede variar de manera considerable entre diferentes individuos. Por eso es
que, en presencia de una misma situación de estrés, ciertas personas pueden
responder de modo potencialmente resiliente, y otras de modo francamente
vulnerable. En el tratamiento de diversos trastornos que son consecuencia del
estrés crónico, la posibilidad de identificar perfiles psiconeurobiológicos acordes
con un modo de respuesta resiliente –en contraste con modos vulnerables-
puede proporcionar importantes estrategias para la búsqueda de abordajes
terapéuticos mas eficaces.
Palabras clave: Estrés — Depresión — Resiliencia.

Psiconeurobiology of resilience
The adaptive response to acute stress may be successful in the short term, only
if it is followed by the necessary homeostatic changes aimed at fulfilling an
adaptive response restricted to acute and specific demands. In case it is not
restricted, the negative consequences of excessive and uncontrolled responses
may result in various deleterious effects, such as the produced by allostatic
load. This process may diverge in different individuals, therefore developing
more resilient strategies or more vulnerable reactions in response to similar
stressors. The possibility to identify a psychoneurobiological profile of the
resilient response, in contrast to the vulnerable one, may provide important
strategies aimed at more effective therapeutic approaches in the treatment of
disorders produced by chronic stress.
Key words: Stress — Depression — Resilience

Estrés y respuesta adaptativa

El estrés puede ser definido como la respuesta que todo organismo produce ante la presencia
de un estímulo ambiental. Estos estímulos, denominado “estresores” o simplemente “factores
de estrés”, pueden ser de naturaleza bioecológica o psicosocial. Son considerados
bioecológicos los factores relacionados con fenómenos naturales, mientras que los psicosociales
son aquellos que surgen de la interacción entre las personas en un entorno social, tanto
en el nivel individual como en el organizacional. Es precisamente este último grupo el que reviste
mayor importancia para el origen y el desarrollo de los diversos cuadros clínicos relacionados
con el estrés, y respecto de las consecuencias del estrés sobre la salud. Los diversos factores
de estrés que impactan sobre un organismo son percibidos a través de las diferentes modalidades
sensoriales por medio de las cuales la información ambiental es conducida, para su procesamiento,
al sistema nervioso central (SNC). La información percibida es evaluada y procesada
adecuadamente, con el propósito de generar una respuesta adaptativa. Dicha respuesta se
orienta siempre a proteger o recuperar el equilibrio amenazado, mediante la activación sucesiva
de un conjunto de sistemas, entre los cuales están incluidos el sistema nervioso autónomo
(SNA), con la activación primaria de su rama simpática, y el sistema neuroendocrino, con la
activación secundaria del eje límbico-hipotálamo- hipófiso-adrenal (L-HHA).
El sistema L-HHA involucra estructuras límbicas, como la amígdala y el hipocampo, en asociación
con el eje HHA y sus respectivas interconexiones. El SNA y el sistema L-HHA también
actúan de manera sinérgica en su mutua estimulación, de manera que la activación de
uno de ellos conduce a la recíproca activación del otro [4]. Al mismo tiempo, el procesamiento
cognitivo de la información permite el desarrollo de un conjunto de respuestas más elaboradas,
que contemplan tanto la valoración de la posible amenaza percibida como los recursos
con que se cuenta para afrontarla. Ello permite desde luego, planificar e implementar diferentes estrategias de afrontamiento. El proceso de evaluación cognitiva implica un delicado mecanismo de procesamiento de la situación, que necesariamente comprende algún grado de valoración emocional para cada estímulo específico. Esta valoración tiene en cuenta no sólo las variables pertinentes al episodio de que se trate, y las variables contextuales, que dependen del entorno, sino también la posible magnitud de la amenaza percibida, y los recursos con que se cuenta para un adecuado afrontamiento de la situación.

Estrés y alostasis

La respuesta adaptativa al estrés agudo implica un proceso mediante el cual el equilibrio
interno de un organismo, es decir la homeostasis, se modifica activamente para responder a
una demanda determinada, concreta y específica, que puede ser percibida de manera anticipada
[3]. En ese sentido, se denomina alostasis al proceso activo que debe poner en marcha
un organismo, que incluye una serie de cambios adaptativos cuyo objeto es mantener
el equilibrio homeostático [17]. Si la situación de estrés agudo no es resuelta, y se mantiene
de manera sostenida y prolongada, como se observa en situaciones de estrés crónico, la
demanda continua puede generar cambios alostáticos. En ese caso, el organismo se ve
obligado a modificar su punto de equilibrio para mantener la homeostasis, lo cual se
denomina carga alostática [12]. Dicha carga representa el esfuerzo excesivo que debe realizar
el organismo para adaptarse a los cambios inducidos por las continuas demandas; su
examen permite comprender la diferencia entre los cambios adaptativos que se producen
en respuesta a un episodio de estrés agudo y las consecuencias que pueden llegar
a verificarse si dicha respuesta se prolonga de manera persistente y sostenida, como se
observa en el estrés crónico. Se ha demostrado que el estrés crónico influye sobre el origen
y el desarrollo de numerosos cuadros clínicos; se destacan, entre otros:

a) los trastornos de ansiedad, como por ejemplo el trastorno de ansiedad generalizada y

el trastorno por estrés postraumático, y 

b) muy especialmente, los trastornos del ánimo, ante todo la depresión [5].

La posibilidad de que una situación de estrés derive en alguna de las condiciones clínicas citadas depende en 

lo esencial de una numerosa serie de aspectos vinculados con los factores de estrés, y también del propio sujeto.

Trauma psíquico


En ciertas ocasiones, la exposición a uno o más factores de estrés que, por sus características,
son percibidos como indeseables, impredecibles o incontrolables, puede superar en grado
abrumador la capacidad de afrontamiento del sujeto. Se genera así una percepción subjetiva
traumática, y en tal contexto el episodio en sí mismo resulta traumatogénico, es decir, “generador
de trauma”. El trauma es la consecuencia última del procesamiento cognitivo del estímulo
recibido; representa, pues, una “herida”, almacenada en la memoria de largo plazo y cuya
presencia es registrada por el sujeto toda vez que el episodio es evocado, al traer una vez
más ese contenido traumático a la memoria operativa, con lo cual aparece en el registro
consciente. Naturalmente, la evocación del recuerdo traumático abarca a todo el conjunto
de aspectos emocionales que lo acompañan, y que son precisamente los que hacen del recuerdo
un hecho traumático. La carga emocional, su magnitud, su intensidad y su signo negativo son
los que determinan su carácter traumático. Su presencia, alojada en los archivos de la memoria
de largo plazo, es lo que determina, según la forma en que sea procesado el recuerdo, sus
consecuencias clínicas en los niveles cognitivo, afectivo y conductual. La forma de procesamiento
puede determinar así una mayor tendencia a la vulnerabilidad, o bien a la resiliencia.

Resiliencia.


Tal como ya había sucedido con el propio término
“estrés” (en inglés, stress), adoptado por Hans Selye en 1936 para el desarrollo de ese concepto en los

ámbitos de la psicología y la psiquiatría [16], el término resiliencia ha sido tomado de las ciencias físicas. La palabra viene del latín resiliens, y en última instancia del verbo resilire, equivalente de “saltar hacia lo alto”, “botar” o “rebotar”. Indica la capacidad que muestran ciertos materiales para recuperar forma originaria, después de haber sido deformados por efecto de presión o impacto. El introductor del concepto de resiliencia en la  terminología psicológica ha sido Michael Rutter, quien se valió de él por primera vez en 1978, para indicar la capacidad que algunos individuos poseen de soportar situaciones potencialmente traumáticas o de fuerte impacto psicológico, y recuperarse de ellas [13]. Rutter aplica el concepto a mecanismos que pueden servir para proteger a un individuo de los riesgos psicológicos inherentes a determinadas situaciones adversas [14]. En ese marco, destaca ciertos procesos protectores que podrían reducir las implicaciones de la exposición a situaciones de riesgo, actuando tanto en forma directa, a través del efecto ejercido sobre los factores de riesgo mismos, como por la modificación del grado de exposición a tales factores, o la limitación de la cadena de reacciones negativas que un organismo puede generar en presencia de ellos. También subraya Rutter la posibilidad de actuar sobre los recursos del propio individuo, promoviendo su autoestima y fomentando el desarrollo de relaciones interpersonales; ello confiere mayor seguridad, posibilita la resolución más eficiente de los diferentes problemas y permite una valoración más adecuada del éxito obtenido en la realización de diferentes tareas, y en la búsqueda de nuevas oportunidades [15]. En esta misma línea de investigación, son destacables los trabajos de Emmy Werner, desarrollados a partir de la década de 1970 y por espacio de más de treinta años en la isla Kauai, del archipiélago de Hawai. Werner investigó la influencia de diversos factores de riesgo sobre el desarrollo de un grupo de niños que vivían en situación de extrema pobreza, expuestos a distintas enfermedades y a condiciones de violencia psicosocial [20]. Tras haber seguido hasta la vida adulta el desarrollo de más de 500 niños criados en esas condiciones, pudo comprobarse que gran parte de los sujetos estudiados presentaba, como era de esperar por su grado de exposición a los factores de riesgo conocidos, diversas patologías de orden físico, psicológico o social. Otros, en cambio, presentaban un desarrollo mucho más sano y adaptativo. Se observó que los sujetos de este último grupo, los denominados “resilientes”, habían podido contar al menos con una persona que los aceptara sin condiciones. Disponían, pues, como aspecto distintivo fundamental, de algún referente que les había brindado cierto grado de reconocimiento, valoración y afecto [20]. La serie de estudios indicada ha permitido inferir que la resiliencia es una capacidad cuyo desarrollo depende fundamentalmente de la interacción de la persona con su entorno psicosocial [21]. En el mismo sentido se orientan los trabajos de Boris Cyrulnik, quien postula que la resiliencia puede desarrollarse sobre la base de los recursos internos de cada individuo [6]. Esto implica el aprendizaje de un estilo afectivo al que denomina “apego seguro”, con el cual el niño desarrolla confianza en sí mismo según cómo haya sido amado en las primeras etapas de su vida o, en otras palabras, según lo adecuado de la interacción que haya tenido con sus referentes adultos. En presencia de situaciones de riesgo, esto se traduce en la capacidad de conservar la confianza en sí mismo a pesar de la adversidad, y de buscar a algún adulto que pueda servir como referente. Por el contrario, quienes no han podido establecer este tipo de vínculo suelen centrarse en sí mismos, y no buscan la ayuda de nadie; son los que muestran mayor vulnerabilidad. No obstante, pueden encontrar oportunamente en el curso de su vida algún referente significativo, alguien con quien establecer una interacción adecuada, que les permita desarrollar mayor tendencia a la resiliencia [6]. Este desarrollo depende en gran medida de los recursos internos que puedan quedar presentes en la memoria del individuo, lo cual abre la posibilidad de evaluar de manera diferente los hechos traumáticos, y la de apreciar cómo se integran los recursos externos que pueden permitir generar un proyecto orientado al desarrollo [6]. El concepto de resiliencia alude, pues, a la relativa resistencia que pueden desarrollar ciertos individuos en su interacción con el medio ambiente, particularmente frente a ciertas experiencias adversas, como es el caso del estrés. En ese sentido, el concepto de resiliencia no es general sino que se aplica a las diferencias individuales, tal como se puede observar en los diferentes tipos de respuesta de los diferentes individuos frente a similares situaciones de estrés. La resiliencia no implica entonces la simple evitación de una experiencia potencialmente riesgosa, sino que se orienta a lograr el adecuado afrontamiento, mediante la oportuna utilización de los recursos de que se dispone para resolver la situación con eficacia. Se trata de un proceso análogo al que sucede en situaciones de estrés, cuando una situación claramente negativa (“distress”), que se caracteriza por ser percibida como un hecho no deseable, impredecible o incontrolable, o tal vez todo eso junto, puede ser transformada en una situación de estrés positivo (“eustress”), en la que las características de potencial amenaza son transformadas en un posible desafío. Dicho proceso depende en última instancia de la exposición a ciertos factores de estrés, pero fundamentalmente de los recursos fisiológicos y psicológicos que pueda generar el sujeto, orientados a generar estrategias de afrontamiento más eficaces.


Desesperanza aprendida

En las antípodas de la resiliencia –y en los confines de la vulnerabilidad– se encuentra la “desesperanza aprendida”, un concepto descrito inicialmente por Martin Seligman en 1965. La expresión inglesa original, learned-helplessness, es libremente interpretada por los diferentes autores, a falta de una traducción oficial, como “desamparo”, “indefensión”, “impotencia”, “desvalimiento” o “desesperanza aprendida” [1]. Originariamente, el concepto fue introducido para describir la situación sufrida por un animal en condiciones experimentales, sometido a una situación de estrés crónico de la que le era imposible huir. En esa situación el animal realiza una serie de intentos de escapar de la situación desfavorable, que inevitablemente se frustran; tras comprobar que todos sus esfuerzos resultan inútiles, el animal deja de intentar nuevas acciones y se abandona sin oponer ya ninguna resistencia. La observación de estas conductas, que en principio sirvió para ofrecer un modelo animal de depresión, ha permitido desarrollar novedosos conceptos en el campo de la psicología cognitiva. Es así que una situación inicialmente definida en sencillos términos de castigo o recompensa, como podría ser interpretada desde una perspectiva netamente conductista, puede ofrecer mayor complejidad, al incorporar nuevos elementos. El procesamiento de la información pertinente al problema actual no sólo ofrece una relación entre un estímulo y una respuesta, sino que permite aprender acerca del estímulo, y evaluar las posibles respuestas y sus consecuencias. El modelo descrito ha sido extendido más tarde a las observaciones sobre el comportamiento humano, en el cual proporciona una interesante explicación del origen y el desarrollo de la depresión [1]. Es así que un sujeto sometido a una forma de estrés crónico, el cual, en función de sus acciones, estima que sus recursos son insuficientes y considera imposible escapar de la situación, puede llegar a creer que sus conductas no ejercen ningún efecto sobre el mundo real. Este individuo aprende a creer que no tiene control sobre la situación, por lo cual abandona todo intento de respuesta, y puede llegar a una situación compatible con un estado depresivo. Si bien el modelo indicado permite explicar el origen de la depresión en numerosos individuos, también se ha observado que un grupo de personas no llegaban a desarrollar depresión, a pesar de estar sometidas a situaciones de estrés crónico imposible de evadir. De acuerdo con este modelo, las personas que se deprimen se caracterizan por un modo de pensar más pesimista que el de quienes no se deprimen. Seligman explica este hecho en función del “estilo atribucional”, el cual permite pensar un situación de estrés según tres dimensiones: personalización, incidencia y permanencia. La personalización será interna si el sujeto se atribuye la responsabilidad por lo ocurrido, y externa si encuentra que puede haber otros responsables. La incidencia puede ser específica, en cuyo caso la situación es evaluada como un hecho puntual, o bien global (universal), si las características adversas son extensivas a todos los órdenes de la vida. La permanencia puede  ser temporal, cuando se procura evaluar el evento actual en función del contexto temporal en el que ocurre, o bien estable (permanente), cuando se considera que las mismas características adversas son extensivas en el plano temporal a hechos ocurridos en el pasado, continúan en el momento presente y son también proyectadas a futuro, de un modo netamente pesimista. Queda descrito así un estilo atribucional pesimista, característico del depresivo, en el que los episodios adversos son concebidos de un modo personal interno, global y permanente; su polo opuesto es el de los individuos con estilos atribucionales optimistas, capaces de concebir los eventos adversos de un modo personal externo, específico y temporal, lo cual resulta mucho mas compatible con el desarrollo de una personalidad resiliente. Según el modelo cognitivo, el sujeto se deprime porque aprende a no tener control sobre una situación de estrés crónico, lo cual se configura en un determinado modo de pensar, que a su vez se traduce en el estado emocional propio del depresivo y resulta evidente con las conductas características de la depresión.

 Psiconeuroinmunoendocrinología del estrés y la resiliencia

Son numerosas las moléculas mensajeras estudiadas en relación con el estrés, tanto neurotransmisores como neuropéptidos y hormonas. Se ha registrado considerable cantidad de cambios y alteraciones de significativo alcance, y los hallazgos obtenidos en tales estudios han impulsado a intentar establecer un posible perfil psiconeurobiológico de los cambios que se observan en situaciones de estrés, así como de su eventual relación con la mayor vulnerabilidad o con una mayor tendencia a la resiliencia. En esos aspectos, es de destacar la excelente revisión y actualización publicada por Dennis Charney en 2004 [3]. A continuación se indican los principales datos que se han obtenido sobre los cambios observados, y sobre el papel que las diferentes moléculas cumplen en dichos cambios. Alteraciones del sistema límbico-hipotálamohipófiso- adrenal (L-HHA). Se ha demostrado que la respuesta adaptativa al estrés es mediada principalmente a) por la activación  primaria del SNA, con la consecuente liberación de adrenalina a nivel periférico, b) por la activación del núcleo locus caeruleus (LC), y la liberación de noradrenalina (NA) a nivel del SNC, y c) por la activación secundaria del sistema L-HHA, con la consecuente liberación de CRH, ACTH y cortisol [4]. En situaciones de estrés crónico, la activación sostenida de este sistema produce una disfunción de los mecanismos de retroalimentación negativa del eje HHA, con la consecuente hiperactividad del sistema, y el consiguiente aumento de los niveles circulantes de cortisol [9]. De esta manera, la actividad normal, caracterizada por sus amplias variaciones circadianas, con un pico matutino y un valle vespertino, se altera significativamente en situaciones de estrés crónico, [5] y resulta en un aumento sostenido del cortisol circulante y un aplanamiento de la curva circadiana, debido principalmente al aumento de los niveles vespertinos de cortisol [5]. Estos cambios se observan con suma frecuencia en situaciones de estrés crónico y en la depresión, en la que la hiperactividad del eje HHA, con el consecuente hipercortisolismo, representa uno de los hallazgos mas sólidos en psiquiatría [4, 5]. Hormona liberadora de corticotrofina (CRH). Esta hormona, llamada a veces “factor liberador de corticotrofina” (CRF), constituye uno de los principales mediadores moleculares en la respuesta adaptativa al estrés. En situaciones de estrés, la hormona es liberada principalmente por el núcleo paraventricular (PVN) del hipotálamo, y por medio de la circulación portal llega a la hipófisis, donde estimula la liberación de la hormona corticotrofa, o corticotrofina (ACTH), la cual estimula a su vez la síntesis de glucocorticoides, principalmente cortisol. No obstante, se han localizado neuronas liberadoras de CRH en distintas regiones del SNC, tales como el hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal (CPF). En tales regiones, además, la citada hormona posee un importante efecto regulatorio. Se ha demostrado que la presencia de CRH en la amígdala se relaciona con respuestas de miedo, mientras que su activación en la CPF se asocia con disminución de las expectativas de obtener alguna recompensa. La hormona tiene también efecto inhibitorio sobre ciertas funciones neurovegetativas, como la alimentación y la actividad sexual. Se ha demostrado que ciertas situaciones traumáticas, sobrevenidas a edades tempranas, pueden generar a largo plazo niveles elevados de CRH en el SNC. Ello depende del entorno psicosocial, y también de la historia del trauma. En tal sentido, se ha observado que una concentración elevada de CRH, que se mantiene de manera sostenida y persistente, contribuye a una mayor carga alostática. Por el contrario, la posibilidad de restringir la liberación de CRH se asocia con mayor resistencia al estrés, y mayor presencia de resiliencia [3]. Cortisol. Esta hormona esteroidea es liberada por la corteza adrenal, en respuesta al aumento de los niveles circulantes de ACTH. Ante una situación de estrés, los glucocorticoides producen importantes efectos metabólicos, particularmente relacionados con la movilización de recursos energéticos, con el propósito de afrontar las necesidades del organismo ante una situación sostenida y prolongada de estrés [4]. Se ha demostrado que el cortisol ejerce un importante efecto regulador en el sistema límbico, así como también en la CPF. En la amígdala ejerce asimismo un efecto estimulante; puede facilitar allí el proceso de codificación de la memoria emocional, mientras que en el hipocampo tiene un efecto bifásico, ya que puede ser estimulante en el estrés agudo, e inhibidor en el estrés crónico, caso en que afecta la consolidación de la memoria emocional. Estas hormonas esteroideas actúan por medio de la unión con dos tipos diferentes de receptores: los de tipo mineralocorticoide (mineralocorticoid receptor, MR) y los de tipo glucocorticoide (glucocorticoid receptor, GR). En presencia de cortisol se constituye un complejo hormonareceptor, a partir del cual estos receptores sufren un cambio conformacional que les permite interactuar adecuadamente con el material genético, almacenado como ADN. De esa manera, el complejo hormona-receptor resultante, cortisol-GR, puede actuar como factor transcripcional, estimulando o inhibiendo la expresión de diversos genes. En situaciones de estrés crónico, cuando los niveles de cortisol permanecen elevados de manera sostenida y prolongada, estos mecanismos transcripcionales pueden afectar diversos sistemas de neurotransmisión, como el sistema serotoninérgico, lo cual predispone al desarrollo de depresión [18]. Dehidroepiandrosterona (DHEA). Esta hormona es liberada junto con el cortisol, en respuesta a niveles fluctuantes de ACTH, al parecer con el objeto de regular la actividad del cortisol, ya que posee efecto antiglucocorticoide a nivel del SNC. A la inversa que el cortisol, el aumento de las concentraciones de DHEA ha sido asociado con situaciones de mayor tolerancia al estrés [3]. Neuropéptido Y (NPY). Este mediador molecular posee efectos que son antagónicos de los descritos para el CRH en el SNC. Se ha demostrado que la presencia de NPY en la amígdala se asocia con un efecto de tipo ansiolítico [3]. Noradrenalina (NA). El estrés estimula el LC, y ello resulta en un aumento de la liberación de NA en una extensa red de neuronas, incluyendo la amígdala, el hipocampo y la CPF. El LC es activado por diversos estímulos, tanto intrínsecos como extrínsecos. Dicha activación genera un estado de alerta que resulta fundamental en la respuesta adaptativa al estrés. La activación del LC también contribuye a la activación del SNA –al estimular el sistema simpático e inhibir el parasimpático–, y participa asimismo en la activación del eje HHA. En respuesta al estrés crónico, la actividad noradrenérgica resulta afectada por variables ambientales, tales como la posibilidad de implementar una adecuada estrategia de afrontamiento; de ahí que la percepción de grados de estrés incontrolables, o de los que es imposible escapar, pueda conducir a una disfunción del LC, y a la disminución de la síntesis y la liberación de NA, todo lo cual ha sido asociado con situaciones de desesperanza aprendida. La activación excesiva del LC inhibe la función de la CPF, y favorece así el predominio de las respuestas más instintivas sobre otras más racionales. La capacidad del estrés agudo para activar a la vez el LC y el sistema HHA facilita la codificación de memoria con carga emocional adversa, que comienza en la amígdala. Al igual que el LC, también la amígdala inhibe la CPF y estimula la liberación de CRH hipotalámica, lo que resulta en una mayor actividad del sistema HHA y del LC. Estos sistemas de retroalimentación entre CPF, amígdala, hipotálamo y LC permiten una respuesta más sostenida y potente frente al estrés [8]. Cuando el sistema NA del LC permanece activado de manera descontrolada, puede producir estados crónicos de ansiedad y miedo, tales como los descritos en pacientes con pánico, estrés postraumático y depresión [3]. Dopamina (DA). También la DA ha sido involucrada en la regulación del eje HHA, tanto en el estrés como en la depresión. El sistema dopaminérgico se divide en diversos subsistemas, tales como el mesolímbico (M-L) y el mesocortical (M-C), implicados los dos en procesos adaptativos. Ambos se activan por el LC y el SNA en situaciones de estrés. El tracto M-L proyecta desde el área ventral-tegmental (VTA) al núcleo accumbens (NAc), y es posible que esté implicado en el procesamiento y el refuerzo de los estímulos positivos, y en la motivación de respuestas conductuales positivas. Por otra parte, el tracto M-C proyecta principalmente a la CPF, involucrada en funciones cognitivas tales como el juicio y la planificación de respuestas conductuales. Se ha sugerido que acaso el estrés altere la síntesis y la liberación de DA en el sistema M-L, y que la exposición al estrés crónico tal vez conduzca a diferentestipos de respuesta ante ulteriores situaciones de estrés, produciendo así cambios en el sistema M-L. El estrés incontrolable activa la liberación de DA en la CPF medial, e inhibe la liberación de DA en el NAc. La liberación excesiva de DA en el circuito M-C, en respuesta al estrés, implica mayor vulnerabilidad a la depresión, y favorece reacciones de desesperanza mediante la inhibición del sistema dopaminérgicoM-L (80,82). Por otra parte, las neuronas DA en la CPF contribuyen a facilitar la extinción del miedo condicionado. Se ha observado que una excesiva liberación de DA en la CPF medial produce inhibición en el nivel cognitivo, y también que la inhibición de DA en el NAc resulta en alteración de la motivación y la recompensa. Además, se ha observado que una insuficiente liberación de DA en la CPF retarda la extinción del miedo condicionado [3]. La capacidad de mantener activo el circuito de la recompensa, y un cierto tono hedónico en el contexto del estrés crónico y de la presenciade un entorno que resulta adverso, pueden ser cruciales para preservar el optimismo, la motivación y la autoestima en situaciones de estrés extremo. Los individuos resilientes pueden tener un sistema de recompensa aparentemente hipersensible a la recompensa o resistente al cambio, a pesar de la exposición crónica al estrés extremo. El sistema M-L tiene capital importancia en la recompensa, la motivacióny el tono hedónico. El NAc juega un rol fundamental en la recompensa, a la cual llegan aferencias DA del VTA, que a su vez también inerva otras estructuras límbicas como la CPF medial y la amígdala (ésta, por su parte, envía proyecciones al VTA y al NAc). Mecanismos similares en el VTA y el NAc median respuestas a reforzadores naturales bajo condiciones normales. Las neuronas DA aumentan su actividad en relación con la predictibilidad de la recompensa, de manera que se activan cuando la recompensa es inesperada, o mejor que la esperada. Las neuronas DA no muestran cambios cuando la recompensa es predecible, y disminuyen si se la omite, o si es inferior a la esperada. La CPF medial recibe proyecciones glutamatérgicas de la amígdala, y envía proyecciones glutamatérgicas al NAc y al VTA. Neuronas de la CPF órbito-frontal, que reciben proyecciones DA del VTA, tienen capacidad para discriminar diferentes recompensas según el valor motivacional. La activación relacionada con dicha preferencia facilita aquellos mecanismos neurales que llevan a decisiones conductuales que favorecen los objetivos más gratificantes y beneficiosos. Tanto el estrés agudo como el crónico inducen eventos transcripcionales en el NAc, que son mediados por factores transcripcionales como el CREB. Esto se relaciona con aumento de la sensibilidad a los estímulos adversos, y disminución de la sensibilidad a los estímulos gratificantes; de ahí que la activación de tales eventos transcripcionales tras un episodio de estrés pueda contribuir a la anhedonia persistente, en pacientes con estrés postraumático o depresión. Por otra parte, la amígdala modula respuestas condicionadas a estímulos gratificantes mediante circuitos formados por la amígdala, el subiculum, el BNST, el NAc y la CPF medial. Estas conexiones neurales pueden establecer el valor emocional de un recuerdo gratificante, y también su potencia y su perdurabilidad; ello podría estar vinculado con la generación de respuestas de tipo resiliente ante situaciones de estrés [3]. Serotonina (5-hidroxi-triptamina, 5-HT). El sistema serotoninérgico tiene sus orígenes principalmente en los núcleos del rafe (NR), ubicados en el tronco encefálico, los cuales también envían proyecciones al sistema límbico y la neocorteza. Puede distinguirse entre NR dorsal y medial. El primero envía proyecciones serotoninérgicas a la amígdala y a otras estructuras cerebrales; es posible que esté vinculado con el estado de ansiedad anticipatoria, que cumple una función adaptativa, ya que informa al sistema límbico de la presencia de un hecho o una situación adversos, y participa en el control de las posibles reacciones emocionales relacionadas con la alarma. El segundo envía proyecciones a estructuras complementarias, entre las cuales se destaca el hipocampo. Parece estar vinculado con la tolerancia a estímulos adversos, persistentes o inevitables, de manera que las respuestas defensivas generadas de manera aguda resulten atenuadas con la repetición. Participa en el control sobre las experiencias emocionales negativas, y es por eso que la alteración del sistema se asocia con el desarrollo de desesperanza aprendida y ulterior depresión.También se ha vinculado a la 5-HT con la regulación del eje HHA en situaciones de estrés. Ha quedado demostrado que diferentes tipos de estrés agudo pueden incrementar las concentraciones de 5-HT en la CPF, el NAc, la amígdala y el núcleo lateral del hipotálamo. La liberación de 5-HT puede tener efecto ansiolítico o ansiogénico, según la estructura que esté implicada y el tipo de receptor que reciba estimulación. Se ha asociado su efecto ansiogénico con la activación de receptores 5-HT2A. En cambio, la activación de los de tipo 5-HT1A se asocia con el efecto ansiolítico, e incluso se la ha relacionado con respuestas adaptativas en presencia de estímulos adversos [2]. Los receptores 5-HT1A se encuentran principalmente en la neocorteza, el hipocampo y la amígdala, y a predominio presináptico en los NR. La expresión del gen del receptor 5-HT1A post-sináptico se encuentra bajo inhibición tónica por corticosteroides, tal como ha sido observado en el hipocampo, debido a la activación de receptores de tipo MR. La densidad de los receptores 5-HT1A disminuye en respuesta al estrés [10]. Estos resultados sugieren que situaciones de estrés en etapas tempranas de la vida producen niveles elevados de CRH y cortisol, lo cual podría llevar a una disminución de los receptores 5-HT1A, hecho que a su vez resultaría en menor tolerancia ante diversos factores de estrés. Precisamente se ha observado reducción de la densidad de los receptores 5-HT1A en pacientes con depresión [7]. Estos resultados son complementarios de las observaciones que sugieren que las concentraciones elevadas y sostenidas de cortisol, tal como se observa en el estrés crónico, pueden aumentar la expresión del gen del transportador de serotonina, lo cual lleva a un aumento de la recaptación de 5-HT, con la consecuente alteración serotoninérgica observable en la depresión [18]. La posibilidad de controlar este mecanismo acaso tenga que ver también con el desarrollo de mayor resiliencia ante situaciones de estrés crónico. Características de la resiliencia La mayor parte de los estudios realizados sobre resiliencia estaban centrados en niños y adolescentes sometidos a situaciones adversas extremas, desde violencia familiar a guerras y catástrofes ambientales. De esos estudios surge la existencia de un patrón en el cual se destacan ciertas características, que han sido asociadas con el desarrollo de un conjunto de respuestas adaptativas más adecuadas oexitosas [11]. Entre esas características estánel buen nivel intelectual, el adecuado control de las propias emociones, la posesión de un buen concepto de sí mismo, el optimismo, el altruismo, la capacidad de convertir una situación de desesperanza traumática en una oportunidad de aprendizaje de nuevos recursos y un estilo de afrontamiento activo y eficaz en presencia de diversos estresores. En aquellos estudios que han sido dedicados a la resiliencia en adultos, caracterizados por el desarrollo de respuestas adaptativas y la implementación de mejores estrategias de afrontamiento frente a situaciones de estrés, las características halladas han sido similares [11]. Destaca en primer lugar la capacidad de unirse a otros individuos que se hallen en condiciones similares de estrés, dispuestos a integrar un grupo con una misión en común. A ello hay que agregar determinada escala personal de valores, que asigna elevada importancia al altruismo, o bien procura alcanzar un adecuado equilibrio entre egoísmo y altruismo. Esto suele hacerse evidente en individuos que asumen papeles de liderazgo en situaciones de riesgo. Esos sujetos resilientes muestran, además, capacidad para desarrollar mayor tolerancia ante situaciones de riesgo: aun cuando una situación de esa clase provoque en ellos temor intenso, pueden seguir desempeñándose con eficacia. Los resilientes no están privados, pues, de  temor, pero siguen estando dispuestos a afrontar situaciones de riesgo, más allá de la percepción subjetiva de miedo.

Conclusiones

El estrés constituye una situación normal en la vida de toda persona. Sin embargo, es evidente que la presencia de estrés negativo, o distress, que se verifique de manera sostenida y prolongada, como en el caso del estrés crónico, y que además pueda ser percibido como indeseable, impredecible e incontrolable, ejerce gran efecto sobre la salud [19]. En tal sentido, se ha demostrado que el estrés crónico está relacionado con el desarrollo de la condición de “desesperanza aprendida”, que se presenta como una situación crítica en el origen de la depresión.

Este proceso puede variar de manera considerable entre individuos: en presencia de una misma situación de estrés, ciertas personas pueden responder de modo potencialmente resiliente, y otras de modo francamente vulnerable.
La identificación de un perfil psiconeuroinmunoendocrinológico acorde con modos de respuesta resilientes, por contraposición con los modos vulnerables, podría aportar estrategias importantes para la búsqueda de abordajes terapéuticos más eficaces contra los trastornos debidos al estrés crónico [3, 19]. En ese sentido
parece indispensable implementar estrategias de tratamiento que se orienten a una mejor valoración de la relación entre las posibles amenazas percibidas y los recursos disponibles, y también es esencial orientar los recursos en función de un proyecto que pueda generar intensa motivación, y estimule la creatividad. La
necesidad de aplicar estos recursos al aprendizaje de nuevas y más eficaces estrategias de afrontamiento, acordes con un proceso de psicoeducación como los que se dan en la psicoterapia cognitiva, abre un importante campo de
investigación para el desarrollo y aprendizaje de la resiliencia. Surge también la posibilidad de tomar las situaciones adversas como oportunidades de desarrollar los puntos fuertes de personas o inclusive poblaciones sometidas a distintas situaciones de estrés psicosocial.